Más diversidad, más igualdad y más oportunidades

El día 1 de Mayo se celebra en mayor o menor medida y en gran parte del mundo, el Día Internacional de los Trabajadores.

Muchos de nosotros nos tomamos este día festivo como un día de ocio, para descansar, hacer deporte, para pasear o para disfrutar en familia, pero otra parte de la población -los ciudadanos más proactivos- aprovechan la versión reivindicativa de la festividad para participar en alguno de los numerosos actos que se celebran en las principales ciudades en conmemoración y homenaje a aquel grupo de obreros de Chicago que, allá por 1886, salieron a la calle para reivindicar la consecución de la jornada laboral de 8 horas.

El lema de estos sindicalistas, conocidos como los Mártires de Chicago era: “ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa”.

Lamentablemente, los protagonistas de aquella revuelta fueron ejecutados, pero seguro que jamás llegaron a imaginar que aquello por lo que lucharon, la jornada laboral de ocho horas, es hoy una realidad vigente y que, 131 años después, en muchos países seguimos homenajeando su causa.

Si a estas alturas tuviéramos que elegir otra causa justa en el ámbito laboral para reivindicarla con la misma fuerza que los “Mártires de Chicago” deberíamos apostar, sin duda, por la inserción e integración laboral.

Aproximadamente un 15% de la población mundial está formado por personas con discapacidad y alrededor del 80% está en edad de trabajar. Sin embargo, ¿somos conscientes de que no tienen las mismas oportunidades que el resto de candidatos para acceder a un trabajo?

Lo mismo ocurre con personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social. Mujeres que consiguen escapar del horror de la violencia de género y que luchan por recuperar su vida y su independencia económica o personas que pierden su puesto de trabajo en edad avanzada pero que siguen siendo productivos, así como jóvenes que proceden de familias desestructuradas o de centros de acogida (estos últimos, los más afectados por el desempleo, siendo los jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y los 20 años los que registran una tasa de paro del 64,1% y, los de edades entre 21 y 25 años, del 46,5%).

La pregunta es: ¿tienen todos ellos las mismas oportunidades para acceder a un puesto de trabajo? La creación de un proyecto de vida para todas estas personas supone una dificultad considerable cuando se encuentran en esta situación de desventaja social y profesional. Afortunadamente, existe un gran número de entidades sociales que apoyan y favorecen a estos colectivos, facilitando su proceso de inserción sociolaboral. En algunos casos también es posible contar con programas y ayudas gubernamentales, pero resulta evidente que, sin la participación de las empresas, el esfuerzo de estas entidades sería en vano.

Es por ello que en Eat Out llevamos años comprometidos con la inserción laboral responsable, participando en diferentes programas e iniciativas con el objetivo de contribuir a la inclusión de personas en situación de vulnerabilidad en los restaurantes del grupo, entre los que se incluyen Pans & Company y Ribs – True American Barbecue.

Nuestros proyectos cuentan con varias fases de ejecución, dos de ellas fundamentales para garantizar el éxito de la contratación: la sensibilización y la formación.

Colaboramos con diferentes entidades que nos ofrecen candidatos y hemos conseguido diferenciar su selección dentro de nuestros procesos habituales de recruiting, a través de las dinámicas grupales donde podemos interactuar directamente con ellos y conocer de primera mano las distintas realidades.

Nuestro programa estrella PSSR (Programa de Selección Socialmente Responsable) se puso en marcha en 2013 con la firma de dos convenios (sensibilización e inserción) con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y en apoyo a la campaña “Hay salida, cuya finalidad es ofrecer una nueva oportunidad a mujeres que han sido víctimas de violencia de género. Posteriormente, en el año 2014, reactivamos el convenio con la Fundación FSC Inserta (ONCE) con un ambicioso proyecto de inserción laboral dirigido a personas con discapacidad.

Las oportunidades que las empresas podemos brindar a estas personas no pueden pasar desapercibidas ni debemos ignorarlas. Somos la puerta de acceso para miles de jóvenes, mujeres y hombres que inician, con mucho esfuerzo e ilusión, un nuevo proyecto de vida.

Por ello, conscientes de la problemática social existente y de la necesidad de implicación de todos los agentes sociales, reivindicamos esta causa en una fecha tan señalada como es el 1 de Mayo. Alzamos la bandera de la igualdad de oportunidades y del derecho fundamental a un trabajo digno, así como a la libre elección del mismo, sin discriminación.

 

Mª Carmen Ruiz

Responsable de RSC del Grupo Eat Out